El director ejecutivo del Instituto de Estadísticas y Estudios Interdisciplinarios para el Desarrollo (IDEE), Julio César Mejía Santana, indicó este jueves que aunque es suficiente el diagnóstico que sobre el funcionamiento del mercado laboral se ha establecido en la Estrategia Nacional de Desarrollo (END), aun hay rezagos que persisten, pese a la capacidad de crecimiento mostrada por la economía dominicana en las últimas décadas.
Mejía Santana explicó que entre esos rasgos está el hecho de que si bien se identifica la generación insuficiente de empleos decentes como uno de los diez principales obstáculos que tiene el país para avanzar en el desarrollo nacional, se observa que pese a ser la dominicana una “economía de alto dinamismo”, con el mayor crecimiento del PIB percápita en ALC en las últimas dos décadas, todavía continúan una serie de obstáculos, como son: El desempleo, informalidad laboral o empleabilidad precaria, bajo nivel de ocupación de la población en edad de trabajar, baja tasa de generación de empleos por producto, bajos salarios, bajo impacto del crecimiento económico en el desempleo, y baja productividad laboral.
Explicó que esos atrasos no parecen estar suficientemente dimensionados en la END, lo que puede afectar la factibilidad del logro de algunas de las metas de empleo-desempleo, problemática que es uno de los ejes estratégicos que articulan los objetivos, líneas de acción y metas que caracterizan el modelo de desarrollo propuesto en la Estrategia Nacional.
Mejía Santana envió a la Comisión Bicameral que estudia el proyecto de a Estrategia Nacional de Desarrollo varias recomendaciones para que sean observadas en el proceso de vistas públicas que se realizara en el Congreso Nacional.
En ese contexto, puntualizó que tampoco está fehacienteme mostrado, que en el contexto mundial, la República Dominicana, se ha movido hacia abajo en su posicionamiento en el ranking de indicadores claves del mercado laboral, ya que en el período 2005-2009 ocupaba la posición 115 en elasticidad del empleo de un total de 125 países del mundo, el lugar 70 en salario promedio de un conjunto de 91 países.
No obstante, recordó que en el cuatrienio en que la economía dominicana creció a su mayor capacidad, es decir en el 2005-2008, su ritmo de generación de empleo (10.3%) fue superado por las economías de Costa Rica (17.1%), Paraguay (18.0%), Panamá (16.8%), Honduras (15.6%), Chile (14.9%), Venezuela (13.5%).
Con respecto a la calidad de los empleos generados, si bien es cierto que la informalidad es una característica dominante en América Latina y el Caribe, dijo que actualmente en promedio cerca de la mitad de los trabajadores de la región labora bajo dicha modalidad.
“La acelerada expansión del sector informal en las últimas tres décadas, sobre todo en los años 90 y en el decenio pasado, es un hecho prácticamente generalizado en la región, en el caso de República Dominicana el ritmo de crecimiento de la informalidad, al igual que el del PIB, es singular en el contexto latinoamericano”, dijo.
Indicó que actualmente el nivel de informalidad de la fuerza laboral en República Dominicana sólo es superado por el de Honduras, Bolivia y Paraguay.
Con respecto a los determinantes de la expansión de la informalidad y de sus movimientos cíclicos las evidencias empíricas aportadas en la END son insuficientes para apoyar las argumentaciones teóricas e hipotéticas que intentan explicar porqué la economía crece al extraordinario ritmo que lo ha hecho en las últimas cuatro décadas con altísima y creciente…





